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   Intro
   Un Placer para los Sentidos
   Cómo usarlo
   Planta Medicinal
   Una Tradición Viva
   Una Planta Verde y Duradera

El Azafrán está considerado como el rey de las especias. Se obtiene de la flor de la planta del mismo nombre, concretamente de los tres estigmas rojos que asoman desde su centro. Es preciso recogerlos y desecarlos mediante un proceso de tostado que en La Mancha es original y característico. Esta peculiaridad, unida a las singularidades de la especie, el suelo y el clima, hacen que el Azafrán manchego esté considerado como el mejor Azafrán del mundo.
Molineta de Minaya ofrece desde el corazón de la Mancha un Azafrán genuino, pleno de virtudes culinarias y medicinales, para los amantes de la buena mesa que miran por su salud, y el Bulbo Crocus Sativus para los amantes de la jardinería que quieran introducir esta hermosa planta en su jardín o su terraza.

Un Placer para los Sentidos
La Denominación de Origen del Azafrán de La Mancha recomienda presentar el producto en hebras, nunca molido, para evitar que llegue al consumidor adulterado con otros azafranes de menor calidad. Sólo así es posible salvaguardar su aroma (capaz de armonizar los ingredientes de cualquier plato), su sabor (que añade un toque vagamente amargo) y su coloración (que convierte una paella en una fiesta dorada). No en vano, el Azafrán Molineta de Minaya tiene diez veces más poder colorante que cualquier otro aditivo.

Cómo usarlo
Para disfrutar de sus virtudes conviene moler las hebras que se vayan a utilizar en un mortero o almirez. Después se diluye en un poco del caldo del guiso. Lo ideal es añadirlo en los minutos finales de la cocción, y así aportará la plenitud de su aroma, color y sabor. Tienen fama sus resultados con el arroz, pero también con la carne, el pescado y los huevos. En repostería basta con diluirlo en la leche para formar la masa. Y en las infusiones se añade en el momento de servirlas. Incluso casa bien con los licores. Y basta siempre con pequeñas cantidades. El resto es recomendable guardarlo herméticamente, lejos de la luz, sobre todo la fluorescente, para encontrar intactas sus virtudes en ocasiones futuras.

Planta Medicinal
Ya los antiguos egipcios le atribuían poderes curativos. Hoy en dia universidades españolas y estadounidenses estudian estos poderes, que son muy variados: es un gran sedante para los dolores dentales, calma las reglas dolorosas, combate el insomnio, reduce el colesterol, favorece la digestión e incluso contiene elementos anticancerígenos.

Una Tradición Viva
Minaya es un pueblo situado en el corazón de La Mancha,
al Norte de Albacete, casi en el límite con Cuenca. Hasta hace poco, la mayoría de sus vecinos estaban vinculados al cultivo del Azafrán. Asistían a la siembra en primavera y luego, entre septiembre y noviembre, veían cómo el paisaje del pueblo se tornaba azul y el penetrante aroma del Azafrán impregnaba hasta el último rincón de sus casas.

Todos, mayores y niños, participaban en las labores de recogida y monda de la rosa. Los días del manto, los de mayor floración, los minayeros no daban abasto y se veían obligados a trasladar el excedente a los pueblos vecinos para conseguir que las rosas se mondasen en el mismo día y así preservar la calidad final del producto.

Porque la rosa del Azafrán es una flor delicada. Sus pétalos violáceos aparecen abiertos al amanecer. Hay que aprovechar esas primeras horas del día para recolectarlas. Después se les retiran con sumo cuidado los tres estigmas internos, de color rojizo. A pesar de los avances tecnológicos, aún no existe ningún mecanismo que facilite la monda, proceso que se sigue realizando a mano. Finalmente los estigmas se tuestan a diferentes temperaturas, en un proceso minucioso que se ha transmitido de generación en generación. Hacen falta casi doscientas mil flores para conseguir un solo kilo de Azafrán.

Flores que necesitan por lo menos mil metros cuadrados de tierra cultivada. No es de extrañar que durante ciertas épocas alcanzase el mismo precio que el oro y que llegase a llamársele el oro rojo.

Desde el siglo IX en que los árabes lo introdujeron en la península ibérica, se ha ido perfeccionando y afinando su proceso de elaboración hasta conseguir la calidad que hoy en día disfrutamos. En La Mancha existen referencias escritas a su cultivo desde el año 1720. Pero su importancia en la vida cotidiana de los manchegos se manifiesta en costumbres, como la que aún se mantiene en muchos pueblos, de regalar unas briznas de Azafrán a los recién casados para desearles prosperidad a través de este símbolo.

Una Planta Verde y Duradera
La planta del Azafrán es bastante menos conocida que la especia que se obtiene de sus estigmas. Su nombre científico es Crocus Sativus. La flor es muy hermosa, pero apenas dura tres o cuatro días. Las hojas, que salen de las últimas flores, se desarrollan muy deprisa y mantienen su verdor durante el resto del invierno y buena parte de la primavera. Pueden cultivarse en macetas a partir de los bulbos que Molineta de Minaya comercializa entre junio y septiembre. Se puede elegir entre tres categorías, según el tamaño del bulbo y el número de flores. Eso sí, deben mantenerse en un lugar seco, aireado y protegido de los rayos del sol antes de ser plantados. Florecerán un mes después, entre el 15 de octubre y el 15 de noviembre.

 

 
   
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